Mendoza, una de las ocho capitales mundiales del vino, es un ejemplo. Además de disfrutar de la bebida, es posible practicar deportes de aventura y montañismo.

Sobrevolar el sur de la cordillera de Los Andes, de Santiago de Chile a dicha ciudad argentina, es una experiencia fascinante. Los picos nevados y la inmensidad de esas montañas integran un paisaje maravilloso.

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