¿Cierres alternativos? E.C. La imagen de un buen vino está unida a un tapón de corcho pero ¿cree que los enólogos abrazarán la posibilidad de cierres alternativos en el futuro? E.C. El discurso de cualquiera de los elementos de cierre hacia el enólogo se desarrolla desde un punto de vista técnico. En función de las ventajas e inconvenientes que presenta cada una de las alternativas de cierre. Hasta la fecha el problema más importante con el que se enfrentan los técnicos, en relación con los corchos, son las contaminaciones por anisoles. En el momento en que la industria corchera sea capaz de asegurar una calidad objetiva en el tapón, estoy convencido de que resultará muy difícil la sustitución del corcho por otras alternativas. E.C. ¿Hasta qué punto considera que el precio del tapón de corcho influirá en la decisión de las bodegas a la hora de apostar por un cierre de corcho o uno alternativo? E.C. El intervalo de precios de los tapones de corcho va desde los 20-30 euros hasta los 950 por cada 1.000 unidades. En el resto de los tapones, tanto plásticos como aluminio, los precios arrancan desde valores muy similares,17-25€ para el plástico, y 20-30 para el aluminio, sin embargo las gamas altas del corcho son diez veces más caras que las del resto de cierres. Del mismo modo, en lo que se refiere al precio del tapón, hay que destacar el coste que conlleva el cambio de la línea de taponado para pasar de una taponadora de corcho a otra línea diferente. Además en el caso de los vinos de gama alta, el precio del producto debería ser capaz de absorber el coste del tapón. En cuanto a las gamas bajas de precio, la utilización de sustitutivos encuentra su razón de ser en los problemas de contaminaciones o fenómenos redox. Si la industria corchera asegura una calidad en esas gamas bajas de precio, vemos que no hay diferencia económica sustancial entre las distintas opciones.

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