Vino - Venezuela
By Wine Atlas, lunes 3 abril 2006 :: Vino - Venezuela :: #145 :: rss
En el mejor de los casos, la mayorÃa de los consumidores compran su vino para despacharlo lo antes posible. Actitud correcta, esta tendencia permite el disfrute del frescor y la frutosidad de productos que generalmente y en la mayor parte del mundo, están confeccionados para su consumo inmediato. Sólo una pequeña parte de la inmensidad del vino que se diseña en todo el planeta, desde el viñedo hasta el embotellado final, deliberada y calculadamente, es para la guarda. Justo allÃ, en el silencio y oscuridad de la cava y enclaustrado en el cristal, es donde el genio de la botella podrá dormir el sueño que lo hará crecer, madurar y refinarse para luego liberarse y entregarse a nuestros sentidos pulido, profundo, exuberante y complejo. Ciertamente, poquÃsimos vinos y sólo aquellos nacidos en los mejores orÃgenes de la vieja Europa poseen la materia y la casta para mejorar con los años. Son precisamente estos frascos la codicia de coleccionistas y conocedores, personajes con la sapiencia y el bolsillo necesarios para comprar estas joyas lÃquidas siempre escasas, valiosas, muchas veces y aunque suene duro y pedante, inalcanzables para el común de los mortales.
Quienes "invierten" en este tipo de vinos buscan etiquetas con los siguientes atributos: a) Tienen un potencial de longevidad probado b) Provienen de cosechas catalogadas por expertos como muy buenas y excelentes y c) El precio de estas botellas crece exponencialmente a medida que pasa el tiempo. Si han permanecido en condiciones de almacenamiento óptimas, pueden cotizarse en subastas y mercados muy especializados a precios impensables. La "rareza" del vino, o sea, lotes pequeños conformados por muy pocas cajas, ediciones especiales dada la calidad de la cosecha, etc., también es otro factor que puede influir en su precio recién salido al mercado o en el futuro. Los coleccionistas que invierten buen dinero en sus bodegas, cuidadas para su disfrute personal y no para vender los vinos luego, pueden llegar a ser unos verdaderos eruditos en el tema y calculan sus adquisiciones de tal modo que, en la medida que pasan los años, su reserva hace posible, siempre, grandes y extraordinarios vinos listos para beber.
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