Etimológicamente, Sauvignon Blanc se deriva de la palabra latina "silva" (bosque) y se compone de los vocablos franceses "sauvage" y "vignon" (salvaje y viña), por lo que podemos deducir que se trata de la adaptación de una viña salvaje francesa. Los productores pueden influir en el carácter de esta variedad a través de las prácticas en los viñedos y en la elección del "terroir", que tiene un gran efecto. A diferencia de otras, la Suavignon Blanc tiene mayor necesidad de temperaturas bajas durante el período de maduración (porque tiene una tasa respiratoria más alta) para su desarrollo de aromas frutosos, más que cualquier otra variedad vinífera(...)

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