Desde hace algún tiempo la oferta de vinos importados en Brasil ha cambiado mucho. Los caldos europeos han perdido espacio, que ha sido ocupado por los vinos chilenos y argentinos. La valorización del euro y la mejora de calidad de los vinos sudamericanos han sido las causas principales en un mercado emergente. Solamente los vinos portugueses, con una campaña agresiva de divulgación y marketing, han conseguido aumentar las exportaciones de tintos y blancos, siguiendo en la competencia de este mercado.
En las tiendas de vinos importados hay vinos españoles, franceses e italianos muy buenos y a precios muy competitivos. En opinión de expertos y “someliers”, el truco consiste en no comprar vinos de las regiones tradicionales de estos países, dado que los precios son más altos, y sí comprar vinos de esos mismos países con denominaciones de origen, menos conocidas y por lo tanto, más baratos, con la sorpresa calidad/precio y muy al gusto de nuestro paladar. Algo en que España y los productores tienen que tener en cuenta en la oferta a este mercado, un poco más diferenciado porque aun son nuevos consumidores de este producto.
Boletín de Noticias del Exterior del MAPA
Noticia : agroinformacion.com